Psicólogos por Chile participa en el VI Congreso Latinoamericano y del Caribe de Psicología en Emergencias y Desastres

Entre el 4 y el 6 de diciembre, el equipo de Psicólogos por Chile participó en el VI Congreso Latinoamericano y del Caribe de Psicología en Emergencias y Desastres, realizado en la Universidad ESAN, en Lima, Perú. El encuentro reunió a especialistas, equipos de emergencia, instituciones públicas y organizaciones sociales de distintos países de la región, consolidándose como un espacio relevante para el intercambio de experiencias y la reflexión sobre los desafíos actuales de la salud mental en contextos de crisis, desastres y violencia prolongada.

La participación de la organización se dio a través de la presentación del Programa TELAR, una experiencia de intervención psicosocial desarrollada en la Provincia de Arauco, territorio marcado por un conflicto histórico, alta ruralidad y una violencia persistente que ha impactado de manera profunda el tejido social y la salud mental de sus habitantes. La presentación estuvo a cargo de Karen Hermosilla, Directora Ejecutiva de Psicólogos por Chile, quien fue parte de la mesa redonda “Resiliencia y Apoyo Emocional en Situaciones Críticas”.

Desde su relato, la participación en el congreso tuvo un sentido que trascendió lo académico. Presentar TELAR frente a un público internacional permitió visibilizar una forma de comprender la salud mental comunitaria que pone en el centro la confianza, la horizontalidad y el respeto por los saberes territoriales. “TELAR nace de la convicción de que la salud mental no se transforma solo desde la clínica, sino desde la articulación de redes, la reconstrucción de vínculos y el fortalecimiento de la autonomía comunitaria”, señaló Karen Hermosilla durante su intervención, subrayando que intervenir en contextos de violencia rural exige una ética del cuidado tanto hacia las comunidades como hacia los equipos.

TELAR y los desafíos de la intervención en violencia rural

La experiencia presentada se enmarca en un escenario psicosocial complejo, donde el miedo, la inseguridad y la desconfianza han erosionado los vínculos comunitarios. Frente a este contexto, TELAR se propuso fortalecer las relaciones interpersonales, interculturales e interinstitucionales, ampliando las redes de apoyo emocional y psicosocial a través de una metodología mixta que integró diagnóstico participativo, atención individual en crisis, espacios grupales de contención, formación de agentes comunitarios y estrategias multicanal de intervención.

Karen Hermosilla destacó en el congreso que uno de los principales aprendizajes del programa fue comprender que la desconfianza es el daño psicosocial más profundo que deja la violencia rural, y que solo puede abordarse mediante presencia sostenida, coherencia institucional y respeto por los tiempos del territorio. Esta reflexión generó un alto interés entre las y los asistentes, especialmente entre equipos que trabajan en contextos de crisis sociales prolongadas en otros países de América Latina.

Revisa el material expuesto aquí – Presentación Congreso Latinoamericano y el Caribe PsEyD-3

Aprendizajes compartidos desde el equipo

La participación del equipo de Psicólogos por Chile permitió enriquecer la presentación desde distintas miradas profesionales. Para María Catalina Beneventi Bravo, psicóloga comunitaria y coordinadora del Programa TELAR, el congreso reafirmó la necesidad de fortalecer la Psicología de la Emergencia y los Desastres como un campo de especialización propio, con actualización permanente y un fuerte compromiso ético.

Según señaló, las ponencias dejaron en evidencia que los escenarios actuales —marcados por el cambio climático, la violencia social prolongada y las crisis humanitarias— exigen avanzar más allá de respuestas reactivas. “Hoy se vuelve indispensable transitar hacia modelos de gestión del riesgo que integren prevención, resiliencia comunitaria y trabajo interinstitucional”, explicó, destacando además el valor de experiencias que incorporan aportes desde la neurociencia, el uso de tecnologías e inteligencia artificial en la formación en Primeros Auxilios Psicológicos y estrategias de autocuidado institucional para primeros respondedores.

Desde su experiencia en TELAR, Catalina subrayó que intervenir en crisis requiere preparación técnica, entrenamiento sistemático y conciencia de los límites de la intervención. “El voluntarismo sin formación puede generar desgaste y daño tanto en los equipos como en las comunidades”, advirtió, reforzando la importancia de instalar capacidades locales y cuidar a quienes acompañan los procesos comunitarios.

Por su parte, Felipe Balanda, psicólogo del equipo y coordinador del Programa TELAR, valoró el congreso como una instancia clave de aprendizaje y validación profesional. El intercambio con referentes latinoamericanos permitió actualizar conocimientos en psicología de la emergencia y contrastar la experiencia territorial desarrollada en Chile con prácticas implementadas en otros países. “Poder comparar lo que se está haciendo en otros lugares con lo que hacemos como organización te permite confirmar que vamos en la línea correcta, y eso es muy gratificante”, señaló.

Felipe destacó además el significado personal que tuvo presentar TELAR, considerando que fue uno de sus primeros trabajos profesionales tras finalizar su formación de posgrado. La llegada a la Provincia de Arauco implicó enfrentar un territorio profundamente afectado por una problemática estructural que se arrastra por generaciones, en un contexto desafiante tanto a nivel profesional como emocional. En ese proceso, relevó el trabajo colaborativo y el cuidado mutuo dentro del equipo como un factor fundamental para sostener la intervención en un escenario de alto desgaste.

Reconocimiento y proyección

La positiva recepción del Programa TELAR fue transversal en las reflexiones del equipo. Durante el congreso, distintas personas se acercaron a felicitar la presentación, solicitar orientaciones y compartir experiencias similares desarrolladas en otros territorios. Para Karen Hermosilla, este reconocimiento entre pares confirmó la relevancia de enfoques centrados en la confianza, la presencia sostenida en el territorio y la formación de capacidades comunitarias como base para fortalecer el tejido social.

Desde una mirada institucional, la participación en este espacio reafirma el compromiso de Psicólogos por Chile con una salud mental comunitaria, territorial y basada en derechos. Tal como señaló su Directora Ejecutiva, “cuidar la salud mental no es solo intervenir en la crisis, sino acompañar procesos comunitarios, fortalecer autonomías y generar condiciones para que las personas vuelvan a confiar en sí mismas y en quienes les rodean”.

Reflexiones finales del equipo

Como cierre, el equipo coincide en que espacios como este congreso no solo validan prácticas y aprendizajes, sino que fortalecen una psicología comprometida con lo colectivo, con la dignidad de las personas y con la construcción de respuestas psicosociales pertinentes a los desafíos complejos que enfrenta América Latina. El desafío que se abre es traducir estas lecciones en nuevos programas y estrategias de intervención, incorporando de manera sistemática los principios de la Psicología de la Emergencia, la resiliencia comunitaria y el cuidado ético de los equipos, para seguir aportando desde los territorios al debate regional sobre salud mental.

Te invitamos a revisar la ponencia completa de Karent en el siguiente link:

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